
PARECIAS un lento petrolero
ensimismado bajo un sol de escarcha.
Y el corazón atado tras el buque
se mecía aun más lento sobre el agua;
y el descampado gris y azul del agua
otro mar de metal oscurecía:
mar negro sobre el mar en mi mirada.
Olga BernadEste poema pertenece a su libro Caricias Perplejas.